“Violencia y exclusiones étnicas y de género en contextos de resistencia” PDF Imprimir E-mail

Violencia y exclusiones étnicas y de género en contextos de resistencia”

 

María Isabel C. Pérez-Enríquez1

1 Docente jubilada de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNACH, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

En el XVII Congreso Internacional de Filosofía realizado en la ciudad de Morelia, Michoacán hace dos años, presenté la ponencia “Filosofía y/o Ciencia Política del nosotr@s desde la ética comunitaria”, en la que se planteaba por un lado, la pertinencia de reconocer elementos de la filosofía de nuestros pueblos originarios mesoamericanos y por otro destacaba la importancia que la ética comunitaria tiene para la construcción de una filosofía del nosotras y nosotros subalternos, pueblo. Carlos Lenkersdorf hablaba de la “nosotridad” (Lenkersdorf, 2002), porque efectivamente existe la necesidad de su construcción mediando una práxis.

Es a partir de este planteamiento que ahora el XVIII Congreso Internacional de Filosofía nos llama con el lema “Pluralidad, justicia y paz”, preciso para el momento que vivimos. La filosofía pluricultural puede construir justicia y paz, retomando el pensamiento mesoamericano otrora olvidado.

En ese entonces invocábamos al “Ch’ulel-energía de jaguar para construir autonomías y recuperar nuestra soberanía nacional- popular” - “Ch’ulel - tsatsal bolom sventa chij kuxiutik jtuktik “, reconociendo junto al pintor tenejapaneco Antún Kojtom Lam, la importancia del ser soberano desde el pueblo. (Kojtom Lam, 2014)

 

Precisamente el 5º Congreso Nacional Indígena, acordó esa necesidad como una respuesta a las violencias y exclusiones étnicas y de género, después de identificar de parte de los diferentes pueblos, los agravios a los que ha conducido sistema capitalista patriarcal imperante. Uno de los antecedentes de este acuerdo fue que muchos de sus integrantes participaron en el “Seminario sobre el Pensamiento Crítico ante la Hidra Capitalista” que abordaba reflexiones filosóficas económicas, políticas, culturales, cuestionando desde la raíz, la reproducción de la barbarie. Ahora la asamblea de la pluriculturalidad de los pueblos que estaban aquí antes de la conquista – invasión, hace 514 años, reunidos del 9 al 14 de octubre en Chiapas, no para festejar un descubrimiento de América impuesto, sino para cuestionar el encubrimiento (Dussel: ) y exterminio (Bonfil: ) de los pueblos originarios, señalan la importancia de identificar los agravios del sistema capitalista neoliberal y del capitalismo en su fase de acumulación originaria, contemplando los sujetos que reproducen formas y mecanismos de dominación que mantienen la explotación y opresión histórica, y señalar a los sujetos que vienen siendo beneficiados y afectad@s de estas relaciones de desigualdad..

 

En su ensayo “El sujeto y el poder” decía Michel Foucault, que en el estudio de las relaciones de poder se puede plantear el reconocimiento de,

1) Los sistemas de diferencias, además de su ubicación espacial, las violencias de económicas y culturales.

2) Lo que persiguen. Mantener privilegios, de quiénes? acumular ganancias, obtener un cargo, ejercer una función,

3) Determinar cuáles son los instrumentos con que se ejerce el poder, a través de las armas, mediante la intimidación, o por medio de la palabra, del control o de la vigilancia, o a través de diferencias económicas.

4) Establecer en qué tipo de estructuras se cristalizan o intentan cristalizar esas relaciones.

5) Y, por último, cuáles son los grados de racionalización de esas relaciones. (Foucault:1986)

Así se puede identificar a los sujetos que dominan y mantienen el poder, en tanto que los lugares de los sujetos que resisten y sufren alguna agresión de despojo, acoso o exterminio,.

Ante ellas destaco en esta reflexión, el papel que han teniendo las mujeres zapatistas que dan respuesta a las violencias históricas sistémicas desde la clase campesina indígena. Con alternativas anticapitalistas y antisistemicas participan en resistencia y rebeldía en la construcción de la autonomía junto con sus compañeros. Por otra parte, las mujeres y hombres maestr@s de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación CNTE- Bloque democrático de Chiapas, resisten sistémicamente en contra de las legislaciones privatizadoras de educación, salud, financiera, energética, agraria en México.

En su libro El Segundo sexo, Simone de Beauvoir clasifica actitudes genéricas de diferentes contextos. Y así decía que para el caso del sueño occidental una vez que se ha elevado la conciencia de lo singular de su ser, se cifra en ser reconocido por una libertad extraña y dócil. El griego no encuentra en la prisionera del gineceo al semejante que reclama: por eso deposita su amor en compañeros masculinos cuya carne está habitada como la suya, por una conciencia y una libertad; o bien se lo dedica a las hetairas, cuya inteligencia casi las hacen sus iguales. Pero cuando las circunstancias lo permiten, quien mejor puede satisfacerlas exigencias del hombre es la esposa. (Beauvoir: 93) ¿Pero qué pasa con la conciencia del sueño de los pueblos originarios mayas por ejemplo?

Como demuestra Abdullan Ocallan, los pueblos originarios de América, Asia y Africa, tienen concepciones diferentes de los occidentales europeos. Dice que deste los sumerios hace 4000 a.c. las mujeres estaban en el mismo nivel que el hombre. “La recolección y más tarde el cultivo, que eran los elementos predominantes de la cultura de la mujer-madre, son actividades pacíficas que no requieren acciones de guerra. La caza, a la que se dedica principalmente el hombre, se apoya en la cultura de la guerra…” (Ocallan: 2013, 19) Ocallan, preso político del pueblo kurdo hace una caracterización de las mujeres kurdas revolucionarias y dice necesario identificar la subordinación psicológica y material de las mujeres en relaciónes de dominación históricas. Al referirse al paso de su equidad a su dominación señala que “la mujer pasa de ser la creadora a ser la creada. Las mujeres casi no son mencionadas como profetas en las tradiciones religiosas. La sexualidad de la mujer se contempla como la maldad más despreciable y ha sido cuntinuamente vilipendiada y manchada. La mujer que todavía tenía un lugar de honor en las sociedades sumeria y egipcia, se convierte ahora en una figura de deshonra, pecado y seducción. “ (Ocallan, 2013, 31)

Engels explica en El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, que hay un interés patriarcal es la conservación de la propiedad privada. (Engels) El origen de la sociedad patriarcal institucionalizado a la familia a través del estado en donde el patriarca se posiciona en la cúspide de la sociedad. A la mujer se la ha visto como conservadora de bienes, mantenimiento de propiedad, reproductoras de fuerza de trabajo, de poder o ampliadoras de poder. Posteriormente en la Sociedad romana, el hombre encuentra su doble en la matrona, pero “paradójicamente será el cristianismo el que proclame en cierto plano la igualdad entre el hombre y la mujer.” (Beauvoir, p. 91) Pero detesta en ella la carne. Si la mujer se niega como carne, entonces con los mismos títulos que el varón es una criatura de Dios rescatada por el redentor- Hombres y mujeres son servidores de Dios, casi tan asexuados como los ángeles. Y juntos, con ayuda de la gracia, rechazan las tentaciones de la tierra. “Si acepta renegar de su animalidad, la mujer, por el hecho mismo de encarnar el pecado, será también la más grande encarnación del triunfo de los elegidos que han vencido el pecado”. (Beauvoir, 92) La mujer salida de la costilla del hombre, la más dependiente y humillada, la más perversa por instigar al hombre a comer de la fruta prohibida en el paraíso, según está asentado en la Biblia, tendrá que ser llamada a ser la más sumisa para logar la salvación”. (Loc.cit.) Y justamente la iglesia, es una de las instituciones de dominación, que será la encargada de recordarle a la mujer su lugar como ser dócil y al servicio de su esposo, el hombre, al momento del matrimonio. (Ver Epistola de San Juan)

Por eso se puede decir que tanto El Estado como la Iglesia, sobre todo la jerárquica, legitiman esa subordinación de la mujer volviéndola dócil sirviente como madre; la mujer sometida es la única querida y respetada. Se produce así una escisión entre el cuerpo y el sentimiento, la mente y el espíritu. Se genera así la esquizofrenia del occidental, que desea para la esposa, el respeto de la madre y que al propio tiempo desea que se convierta en la más dócil. Y en caso de que atente quebrantar la relación de subordinación que se le ha asignado debido a su rol establecido, se castiga su insubordinación, ya sea por el esposo o por el propio sistema patriarcal. De donde se suele justificar la violencia a la mujer porque no le obedeció al marido. Y de la misma manera, los feminicidios pueden no ser investigados y perseguidos por el Estado, por lo que la impunidad que se produce al no perseguir los casos que se presentan, justifican la dominación masculina y patriarcal del sistema.

La resistencia político social que impulsan las mujeres zapatistas es una rebeldía organizada que da respuesta a las violencias históricas sistémicas que desde tiempos de la conquista-invasión les han sometido. Sin duda, las formas de explotación y opresión que han vivido pasaron de la violación, al exterminio de sus pueblos, despojo y sometimiento. Formas de sometimiento y subordinación estructural en Chiapas han sido caracterizadas en el libro Subordinaciones estructurales de género, de Mercedes Olivera, Flor Marina Bermúdez y Mauricio Arellano, (Olivera, et.al., 2014, 174), en donde hacen un diagnóstico de las violencias estructurales de género en la década del 2010. Señalan violencias sancionadas por la Convención Interamericana de la ONU para Prevenir, Sancionar, Erradicar la violencia contra la mujer como “cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”. (Olivera, 2011, 174) Y concluyen que “juntas en Ixchel ta muk1 indígenas y no indígenas…encontramos que los problemas de género mas importantes que tienen las mujeres marginales son el hambre, la pobreza y la exclusión racializada que les impiden tener libre acceso a los recursos y servicios, al trabajo y al salario en igualdad, así como a la participación en las decisiones de su comunidad o ejido. “ (Olivera, et.al., 2014, 291)

Los feminicidios y violaciones a las mujeres en la región van en aumento siempre con la complicidad omisa de los malos gobiernos.

Más de 100 feminicidios en lo que va de la actual administración en Chiapas, + de 46 feminicidios este año. Violencia institucionalizada contra mujeres migrantes. Muchas mujeres de origen africano viven en Tuxtla Gutiérrez, en Tapachula pidiendo limosna para seguir su viaje. Hay tráfico de personas como un negocio. Hay violencia contra las mujeres, para usarlas sexualmente y cometen todo tipo de abusos con ellas incluyendo niñas. Hay denuncias de cifras que conocemos y se quedan cortan en relación al número de casos que ocurren. ¿Por qué lo feminicidios? Las mujeres que quieren pertenecer a un grupo de narcos y fallan o se desisten. Para mantener el secreto hay que eliminarlas. Se elimina a toda la familia, se crea temor. Lo que sucedió en Acteal el 22 de diciembre del 1997 fue esa violencia de la contrainsurgencia en contra de todas las familias rebeldes que se sumaron a respaldar por la via pacífica a los sublevados el 1º de enero de 1994. El hecho de atacar sobre todo a mujeres y mostrar el vientre de las embarazadas, el hecho de sacar el feto y colgarlo en un árbol, implica destruir la semilla y aterrorizar al pueblo. Táctica anti-guerrilla de la Escuela de las Américas. Acabar la reproducción social es lo que implica y por eso vemos que se trata de un sistema de muerte.

Con el control de los mercados. Las mujeres son utilizadas o desechadas. Para entender esto hay que ubicar el fenómeno de análisis de la violencia como una reacción del poder ante gente que pretende atacar el poder del patriarca, trátese del Estado o del esposo, del narco o del joven delincuente. Los suicidios de jóvenes en los diferentes municipios de los Altos de Chiapas, caso concreto de San Andrés Sakamch’en de los pobres en donde ya ha habido mas de 20 incluyendo de mujeres jóvenes en lo que va de este año, muestra esa violencia autoinfringida ante la militarización, la corrupción, la violencia instituida, la impunidad y la impotencia.

De estas violencias de género se han liberado buena parte de las mujeres zapatistas a partir de formular la Ley Revolucionaria de Mujeres al momento de llevarla a la práctica, al construir autonomía en sus Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas. La Ley Revolucionaria de Mujeres cuestiona la sociedad patriarcal neoliberal que a través del "machismo" ha legitimado la inferioridad étnica y de género reproduciendo relaciones patriarcales de dominación.

Hay mujeres zapatistas que en su resistencia no han logrado la liberación del machismo. Las que lo han hecho en acuerdo con sus compañeros, nos muestran que es posible saltar de la subordinación histórica a través de diferentes experiencias de resistencia económica autónoma -agraria, productiva, social-intima, familiar, política y cultural. Su cuestionamiento del sistema patriarcal en forma organizada comunitariamente, y con la organización antisistémica que es el EZLN, nos hace recordar lo que es la deconstrucción que según Derridá es “desestructurar o descomponer, incluso dislocar las estructuras que sostienen la arquitectura conceptual de un determinado sistema o de una secuencia histórica; también, des- sedimentar los estratos de sentido que ocultan la constitución genética de un proceso significante bajo la objetividad constituida y, en suma, solicitar o inquietar, haciendo temblar su suelo, la herencia no-pensada de la tradición metafísica.” (Peñalver en Derrida: 1999, 17) Y puesta en práctica esta ley, les ha llevado a las mujeres a la práxis de transformar su ideología y su actuar participando y siendo reconocidas en actividades agrícolas, en puestos de mando, en cargos de representación en cargos de trabajo, como bases de apoyo, o como milicianas, insurgentes o comandantas integrantes del Comité Clandestino Revolucionario Indígena.

La violencia abierta o velada que han sufrido históricamente desde la conquista les ha llevado a enarbolar al interior de su organización una crítica profunda de las relaciones de desigualdad aportando elementos importantes al feminismo, trátese del feminismo de la equidad, de la diferencia, autónomo, descolonizador o comunitario. Lo que sí es un hecho es que su lucha se convierte en una acción organizada de conjunto que realizan desde el individuo y/o desde la colectividad de su organización zapatista.

En contraste con ese reconocimiento, se suele justificar la violencia a la mujer porque no se le obedeció al marido, o porque no se le obedeció al estado, porque traicionó o porque no guardó o no acumuló los bienes.

La violencia sistémica económica institucional, patrimonial agraria, laboral, doméstica, cultural, verbal, física, comunitaria se vienen superando con la participación de las mujeres zapatistas en cargos de representación y en puestos de mando que las posicionan en diferentes campos. La liberación incluye superación de las violencias con la mira de alcanzar un ambiente de "pluralidad, justicia y paz" en los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas. Sin embargo, estos están inmersos en contextos de resistencia que a su vez se ven sometidos a violencias sistémicas de carácter neoliberal, propulsados por programas asistencialistas contrainsurgentes y militarización que imponen el uso de la fuerza institucional.

El enlace entre los procesos de liberación de mujeres indígenas y no indígenas en México, nos lleva a reconocer en prospección la necesidad de articular las solidaridades y compromisos entre movimientos en el contexto nacional en donde se han dado muestras de solidaridad este mes de mayo del 2016 de parte del Congreso Nacional Indígena conjuntamente con el EZLN al movimiento magisterial de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación CNTE en resistencia en contra de las privatizaciones estructurales en el país. Todas las contrarreformas, agraria, educativa, energética, fiscal, hacendaria, de salud, mellan los derechos ante los que el movimiento del Congreso Nacional Indígena, con el movimiento independiente de los maestros, médicos, trabajadores, con el reconocimiento del trabajo de artistas y científicos en los últimos dos comunicados del EZLN, más el movimiento de colonos en defensa del agua, de la tierra y el territorio, pueden apuntalar un movimiento de movimientos anti-sistémico, hacia el mandar obedeciendo a “los de abajo” por la justicia, cuya demanda primordial puede tender hacia “juicio político”, “nueva gobernabilidad” y “revocación” con abrogación de leyes impuestas.

Los mecanismos de dominación que se refuerzan desde los ámbitos íntimos, familiares, comunitarios, sociales y nacionales parten de instituciones como la escuela y la iglesia. Y se refuerzan militarmente con violencias como las dirigidas hacia los 3 y 43 normalistas asesinados y desaparecidos de Ayotzinapa, Guerrero el 27 y 28 de septiembre del 2014; otro agravio institucional lo padecieron los maestros masacrados de Nochistlán, Oaxaca. Estos ejemplos definen una política de muerte que se disemina de lo global a lo local La violencia institucional ha sido sancionada por la Organización Nacional de Naciones Unidas, porque ha sido instrumentada en esa violencia física, verbal, simbólica que urge desmontar. Para lo cual es importante deconstruir los valores de sumisión étnica y de género aprendidas, y trabajar por colectivizar acciones para contrarrestar las acciones represivas hacia el movimiento social.

Una formación maya de los pueblos tsotsil-tseltales para saltar del momento de violencia que paderemos puede reflexionar y trabajar de acuerdo con las fases del ch’ulel energía-fuerza de nuestros pueblos.

La 1ª fase del ch’ulel es el “Ch’ulel como conciencia.- Habla de la conciencia sobre el entorno. La conciencia va a estar construyéndose con relación a la edad. Se enseña desde la edad temprana y tiene que ver con el respeto- no dañar- observar- no jugar lo que dañe a la vida. Tiene que ver con auto cuidarse. Y cuidar al propio tiempo a la naturaleza “ (Ver Anexo)

Aquí contemplaríamos precisamente la relación del ser con el cosmos, universo y naturaleza, la Madre Tierra. Esta relación nos la diagnostican con mucha precisión los pueblos originarios de México reunidos en el 5º Congreso Nacional Indígena realizado del 9 al 14 de octubre de este 2016 en la ciudad de San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

Los pueblos tsotsil-tseltales, ch’oles, tojolabales, zoques, manes, lacandones de Chiapas, mixtecos, mazatecos, zapotecos, de Oaxaca, nahuas, totonacas, de Veracruz, populucas, nahuas de Puebla, Tlaxcala, Veracruz, Morelos, Edo. De México, Jalisco, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí. Amuzgos, de Guerrero, rarámuris de Chihuahua, yaquis, mayos, de Sonora, kumiais de Baja California, purépechas de Michoacán,… Demandaron justicia por la Madre tierra y en contra del despojo de territorios, asesinatos, encarcelamientos de defensores del territorio, discriminaciones, explotaciones, campañas de fragmentación y división comunitaria, propiedades privadas de explotación minera, eco-turismo para megaproyectos, narcotráfico, feminicidios y violaciones a mujeres, fumigaciones aéreas, contaminación por transgénicos, parques eólicos, gaseoductos, acueductos, aereopuertos impuestos, acompañados de sicarios, ejército, policías, paramilitares, zonas residenciales, pérdida de áreas de cultivo x construcción de carreteras, represas, mineras. Todos estos hechos provocando privatización de bienes naturales, violencia a quienes construyen autonomía, asesinatos a líderes, legalización de despojos, comercialización de saberes ancestrales, fracking, contaminación de ríos, persecución, encarcelamiento hostigamiento, desapariciones forzadas, trata de mujeres, secuestros, hostigamiento a radios comunitarias, explotación, expoliación, militarización.

Ante manifestaciones de una guerra de exterminio, como la que padecen los pueblos originarios de México, plantean una propuesta de construir un Concejo del Congreso Nacional Indígena, encabezado por una mujer indígena, que construya el mandar obedeciendo en los diferentes ámbitos territoriales del país.

Ante todo lo anterior, nos declaramos en asamblea permanente y consultaremos en cada una de nuestras geografías, territorios y rumbos el acuerdo de este Quinto CNI para nombrar un concejo indígena de gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país. (Ver “Que retiemble en sus centros la tierra”, CNI-EZLN, octubre de 2016. www.enlacezapatista.org)

Esta propuesta que todavía será discutida en los diferentes territorios que ocupan los pueblos que resisten reunidos en el CNI, avanza una prospectiva de pasar a un plano distinto del que se ha tenido hasta la actualidad. El reconocimiento del papel protagónico de las mujeres indígenas, ha llevado a formular la posibilidad de que los más sometidos a lo largo de la historia de nuestro país, ocupen la cabeza del Concejo de pueblos que se forme.

Este concejo puede trabajar por construir acuerdos pluriculturales de sectores en los diferentes espacios y ámbitos territoriales para que la propuesta sea acorde con la autonomía que han puesto en práctica en los diferentes Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas.

La 2ª fase del ch’ulel es el “L’ab como dualidad”.- Está vinculado a los otros seres. Consiste en la relación: hombre/mujer, la raíz de la que proviene la vida que es la energía que viene de ti y se comparte con el otro. “Nunca olvides tu raíz que te da la vida y vive en ti. Nunca olvides de dónde vienes, de dónde eres, quién eres” Hay algo conectado más allá que tiene que ver con los ancestros. Las raíces son el reconocimiento de los ancestros y se pueden tejer, son mutables. La vitalidad se comparte con el ch’ulel. Es una energía a través de la que fluyen los 4 elementos que son el agua (la sangre), el fuego (sol), la tierra (el cuerpo), y el viento (el aliento). Con la tierra vuelve a fluir la energía. (Kojtóm,,2014, Anexo I)

Ciertamente, el acuerdo a discusión del 5º Congreso Nacional Indígena puede llamar a reconocer la historia y la memoria de opresión de explotación, pero también las relaciones hombre/mujer y con la naturaleza, los acuerdos.

Esta propuesta de que los pueblos sometidos y una mujer indígena sean protagónicos de la gobernabilidad en nuestro país puede generar en algunos sectores incertidumbre, en tanto que en otros, puede dar lugar a pensar en la esperanza de tejer un “mandar obedeciendo a los pueblos”. Porque si bien hay pensamientos que señalan una confrontación con los movimientos sociales de izquierda, otros señalan que mas bien cuestiona todo el sistema de partidos de estado. Unos llaman a confrontación de visiones unívocas de la realidad, en tanto que se pone atención en la pluralidad de diálogos inter e intra culturales que se construyen a partir de los diferentes ámbitos territoriales. Y si bien para algunos implica romper nuevamente con la derecha y con la izquierda institucionales, para otros puede implicar sumarse a su integración institucional en el sistema sufragista. Se puede fincar movimiento de alianzas con las otroras “adelitas”, inmersas en el movimiento ciudadano de “Morena”. O se puede construir una filosofía y una ciencia política desde el nosotras y nosotros que nazca de lo pluricultural y multicultural de pueblos y tendencias ideológicas, de abajo a la izquierda con el posicionamiento anticapitalista y antipatriarcal.

Esta iniciativa oxigena la inmovilidad del movimiento de movimientos sociales en el país de los últimos años que ha estado marcado por la dispersión de demandas y por el abstencionismo político de quienes construyen autonomías.

Independientemente de ello el reto que implica llevar al “México Profundo” del que hablaba Guillermo Bonfil Batalla, a que organice por sectores de clase, géneros, étnias o generacionales a toda la sociedad ya es un movimiento y el Movimiento de subalternos y antisistémicos se visualizaría como una ‘posibilidad de que los que manden, trátese de trabajadores, amas de casa, maestros, sacerdotes, empleados, artesanos, manden a partir de la “voluntad general” en palabras de Juan Jacobo Rousseau o del pueblo retomando el discurso revolucionario del Che Guevara en Cuba.

Y ese papel protagónico que se le plantea a una mujer indígena es precisamente el reto de romper con los sectarismos. Quien enarbola los derechos de la más sojuzgada de la historia, de las más sometidas, se organice y haga despertar las conciencias de acciones a construir autonomías superando el racismo, el machismo y la marginación política. La retórica, el adoctrinamiento, el sectarismo o la agitación son acciones que a veces están desentendidas y en realidad llevan el gran esfuerzo de hacer crecer la convicción del mundo nuevo anticapitalista y antipatriarcal posible.

La fuerza –energía fluyedel 5º Congreso Nacional Indígena CNI, para invitar a reflexionar y acordar sobre la propuesta de cómo construir o deconstruir la política establecida, en donde la jerarquía capitalista “la clase política” neoliberal impone la violencia. Invita a reposicionar políticamente a las mujeres, a darle su lugar a nuestros pueblos originarios para avanzar en la refundación nacional. Las utopías se van forjando a partir de los agravios. El Congreso Nacional Indígena, el EZLN y la 6ª Nacional e Internacional pueden participar conjuntamente en construir ese ámbito de “multitud” de diálogos que harán posible el palpitar de nuestro “México Profundo”. Una resistencia nombrada aquí es la que llevan adelante las mujeres zapatistas construyendo su autonomía, liberándose de las ataduras, desde su casa, hasta la comunidad, para hacer reconocer en los ámbitos municipales, nacionales y mundiales sus derechos a la posesión de la tierra, ejidal o comunal, esa resistencia a participar en el Sistema de Partidos Políticos Instituidos de la “clase política”, ante el que aceptará o no sus reglas para institucionalizar de alguna forma su militancia al difundir la iniciativa a lo largo y ancho del país.

Otra resistencia la construyen hombres y mujeres del magisterio democrático de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación CNTE que en Chiapas se sumaron a un movimiento nacional en contra de las contra-reformas estructurales educativa, laboral, financiara, agraria, energética, y que al propio tiempo cumplimentaron un plantón de más de 4 meses en Chiapas. Ellos y ellas terminaron en seguir demandando su rechazo a la privatización educativa mediando la paralización de las actividades académicas, por una negociación de sus líderes que según algunos no contó con el consenso de todos los maestros y maestras, según otros, había desgaste y la suspensión del movimiento era necesaria para la subsistencia.

Ambas y ambos contribuyen con plantear nuevas formas de gobernabilidad de los excluidos. Se dan interacciones espontáneas y meditadas entre los distintos actores incluyendo al territorio en un encuentro de saberes y conocimientos, capacidades, implicados de interrelaciones con otros actuantes en ámbitos civilizatorios de resistencia política y cultural para contrarrestar la violencia y exclusión que les afectan con megaproyectos neoliberales que desplazan población y laceran sus derechos utilizando nuevos mecanismos de acumulación de capital.

 

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_______.Entrevistas al pintor tenejapaneco Antún Kojtom “Niveles del ch’ulel”, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, marzo del 2014, 2016.

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1 Dignidad.