La candidatura indígena del CNI-EZLN Convergencia, antropofagia y faccionalismo en la izquierda mexicana PDF Imprimir E-mail

La candidatura indígena del CNI-EZLN Convergencia, antropofagia y faccionalismo en la izquierda mexicana

Óscar García González

 

CONTEXTO Y ANTECEDENTES

A nivel latinoamérica nuestro país ocupa, en términos porcentuales (o números relativos), el cuarto lugar en población indígena con 14%. El primer lugar lo ocupa Bolivia con 54%, seguido de Perú con 45% y Guatemala con 39.8% ocupa el tercer lugar. Si tomamos en cuenta la diversidad de los pueblos indígenas en nuestro continente Brasil tiene el primer lugar con 241 pueblos, Colombia el segundo con 83 pueblos el segundo, México el tercero con 67 y Perú el cuarto con un total 43 pueblos indígenas distintos.

Desde el punto de vista estrictamente demográfico, dejando fuera lo político y a los autores de la propuesta, la candidatura tiene sentido, si tomamos en consideración que de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda del INEGI actualmente la población indígena es de aproximadamente 15 millones de personas, repartidas en 56 grupos étnicos. Lo que lo que equivale a que México ocupa el primer lugar de América Latina con mayor cantidad de indígenas en números absolutos, éste último dato sería cierto, si y sólo sí, damos por valido el criterio del INEGI de considerar indígenas sólo a los hablantes de alguna lengua indígena, ya que de acuerdo a sus propias cifras de la Encuesta Intercensal de 2015, estableció que en México hay 24.4 millones de personas que se autoreconocen como indígenas lo que equivale al 21.5% de la población nacional1.

Sin embargo en nuestro país no sólo no existen partidos políticos Indígenas, tampoco hubo candidatos indígenas (y mucho menos mujeres), a la Presidencia de la República en lo que va de este siglo ni en el anterior, mientras Bolivia tuvo al menos 4 candidatos indígenas en su última elección y dos partidos: El MAS y el MIP que compitieron en 2005. En Ecuador el Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakuti-Nuevo País, En Colombia han competido las Autoridades Indígenas de Colombia (AICO) y la Alianza Social Indígena (ASI). En Venezuela se han presentado a las elecciones el partido Pueblo Unido Multiétnico de Amazonas (PUAMA) y el Consejo Nacional Indio de Venezuela (CONIVE).

Las razones anteriores serían suficientes para justificar la presencia de una mujer indígena como candidata a la presidencia en el 2018 pero no lo son.

La relación entre pueblos indígenas e izquierdas en nuestro continente, no siempre ha sido de confluencia y alianza2. Desde sus orígenes la relación ha planteado no pocos problemas, desde aquellos que podemos denominar como teórico-ideológicos3 hasta aquellos en los que las disputas y contradicciones han desembocado en enfrentamientos, luchas armadas, represión e incluso masacres, pasando por la cooptación, en las que invariablemente los movimientos indígenas han llevado la peor parte.

En las guerras de independencia, revoluciones y movimientos de liberación nacional del siglo pasado a los indígenas les ha tocado poner los muertos en cualquiera de los bandos en los que les ha tocado pelear. En México los investigadores León Portilla & Mayer (2010) han dado cuenta del fenómeno. Durante el porfiriato la guerra contra los Yaquis desembocó en deportaciones y trabajos forzados en la zona henequenera, por su parte hubo mayas peninsulares deportados a Cuba durante la llamada Guerra de Castas.

Ya en el siglo XX durante el gobierno de Lázaro Cárdenas que tuvo varias políticas que, de forma explícita o implícita, pueden ser consideradas de izquierda y también populistas es que el indigenismo es adoptado por el estado mexicano como una política que se exportó a toda Latinoamérica como una solución al “problema indígena”, cuyo propósito final era la desaparición de dichos pueblos a través de su integración a la nación mexicana. La aculturación desarrollada por el Instituto Nacional Indigenista fue el método empleado por excelencia para dicho fin (Montemayor, 2000).

Para el caso que nos ocupa el EZLN fue producto de una extraña combinación entre maoísmo-guevarismo, teología de la liberación, y cosmovisión maya. Sin estos elementos que confluyeron entre los pueblos indígenas mayas de Chiapas que se prepararon durante diez años para levantarse en armas el primero de enero de 1994 es imposible comprender el origen del neozapatismo (De Vos 2002,2003; Morales 2005 y Cedillo 2010).

 

EL MITO DE LA POSTURA ANTIELECTORAL DEL EZLN

En lo que va de este siglo con base en la repetición la izquierda electoral (perredista primero y ahora Morena), se ha difundido la idea de que los neozapatistas son parte del sistema y siempre han sido antielectorales. Dichas afirmaciones no resisten un análisis histórico documental pero han servido para descalificar la propuesta actual de la candidatura indígena o al menos para confundir a la población joven y poco informada, sobre el que ha sido el principal movimiento social de este país y cuya trascendencia tardará todavía en ser valorada.

Pero vayamos a la génesis y evolución de las convergencias y divergencias entre la izquierda electoral/institucional y el movimiento social que originó la guerra declarada al Estado Mexicano emprendida por tsotsiles, tseltales, ch’oles, tojolabales y zoques que tomaron siete poblados de Chiapas, el mismo día en que entraba en vigor el TLC.

El año de la rebelión zapatista fue también un año electoral, eso explica porque el editorial del principal diario de izquierda del país al día siguiente publicara el escepticismo y la condena a un alzamiento armado con “oscuros intereses”, en momentos en los que la izquierda se perfilaba con amplias posibilidades, por lo que llamaba al estado mexicano a garantizar el orden y la paz para la realización de las elecciones.

Pese a lo anterior y con la campaña electoral en marcha, el 9 de mayo, el EZLN invitó al entonces candidato de izquierda ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a reunirse con ellos en territorio bajo su control. El encuentro se realizó el 17 de mayo, en él su vocero hizo críticas a los métodos internos de selección de PRD pero también hicieron un reconocimiento a Cárdenas y diferenciaron entre la persona del ingeniero y su partido. El candidato habló de la necesidad de agotar la vía electoral por el bien del país. Ese mismo año el EZLN (1994) sin dejar de manifestar sus dudas y escepticismo a la vía electoral, se pronunció por el respeto a la voluntad popular puede comprobarse en los comunicados de julio y agosto de ese año.

En 1995 Andrés Manuel López Obrador desde Tabasco, quien ha marcado su distancia de la vía armada y reiterado que su lucha es pacífica, ya que en todas las movilizaciones a las que ha convocado no se ha roto ni un cristal, en ése año encabezó la toma de pozos petroleros como protesta al fraude que favoreció a Roberto Madrazo como gobernador. Su protesta recibió la simpatía del EZLN que se solidarizó con varios comunicados que iniciaron el 29 de mayo, al grado que se estableció un intercambio epistolar que se hizo público en varios comunicados de 1995 (EZLN, 1995).

Al año siguiente durante la firma de los Acuerdos de San Andrés firmados entre el gobierno mexicano y el EZLN ambos dirigentes se reunieron en San Cristóbal de las Casas.

En 1997 por primera vez se realizaron elecciones para elegir al jefe de Gobierno de la capital del país, el candidato del recién formado Partido de la Revolución Democrática Cuauhtémoc Cárdenas obtuvo una victoria contundente, ése mismo año el EZLN organizó la marcha de los 1111 hacia la ciudad de México en el marco de la fundación del Frente Zapatista de Liberación Nacional como una manera de transitar de las armas a la vida civil y saludaron a la “Ciudad que supo revelarse”. Dicha convergencia puede entenderse en función de que tanto el Cardenismo del PRD como el neozapatismo del EZLN compartían la misma militancia.

 

FACCIONALISMO Y ANTROPOFAGIA EN LA IZQUIERDA MEXICANA DEL SIGLO XXI

Los desencuentros iniciales entre PRD y Neozapatismo se exacerbaron con la huelga protagonizada por el CGH que inició en 1999, los asesinatos de activistas sociales no resueltos por las autoridades de la Ciudad de México y alcanzaron su nivel más crítico con la aprobación de la llamada contrareforma indígena, también conocida como ley Bartlet-Cevallos-Ortega (por los nombres de los coordinadores parlamentarios), durante el sexenio de Vicente Fox, misma que fue avalada por el PRD. Hecho que fue asumido por el EZLN como una traición a los Acuerdos de San Andrés.

La confrontación alcanzó su clímax definitivo en 2006 cuando el EZLN inició La Otra Campaña criticando a toda la clase política mexicana incluyendo a AMLO, previa publicación de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.

La mayoría de los intelectuales y la izquierda electoral reprocharon al zapatismo su no adhesión a la candidatura del PRD, éste por su parte argumentó y documentó su crítica iniciando por la función desempeñada por el PRD en Chiapas donde militantes de ese partido habían privado de agua a familias zapatistas en Zinacantán y provocado heridas de bala a bases de apoyo en dichos enfrentamientos. La selección de candidatos expriístas en sus filas como el de Constantino Kanter y el del que finalmente obtendría la gubernatura del estado Juan Sabines, dieron argumentos a los zapatistas de que toda la clase política sólo luchaba por el poder y la izquierda electorera no se diferenciaba del partido de estado porque la primera sólo servía para llevar a las gubernaturas que ganaba a exmiembros del PRI como ocurrió en los casos de Oaxaca, Guerrero, Chiapas.

AMLO por su parte decidió no responder a las críticas del vocero zapatista confiado en las encuestas que le daban hasta diez puntos porcentuales de ventaja frente a su más cercano rival y pronosticaba el advenimiento de “la república amorosa”. Muchos de los intelectuales que se habían solidarizado con la causa zapatista habían estado migrando al PRD y se pronunciaban por la unidad en torno a su candidato y su programa político.

La represión en contra del Frente Popular en Defensa de la Tierra el 4 de mayo de ese año, en el que se vieron involucrados los tres niveles de gobierno de los tres principales partidos políticos en contra de los pobladores de Atenco4 (incluyendo al gobernador del Estado de México que se convertiría en presidente al siguiente sexenio), detuvo el recorrido de la Otra Campaña, que se encontraba en la capital del país, la crítica neozapatista se endureció y radicalizó aún más dirigiéndose a toda la clase política en general y en particular al PRD quienes aparecieron como cómplices de la represión. Lo cierto es que ni PRD ni EZLN calculaban la magnitud del fraude electoral que se avecinaba y daban por hecho la indiscutible victoria de AMLO en las elecciones presidenciales de 2006.

Un hecho significativo que es ignorado por los seguidores de AMLO (o al menos pasa desapercibido) es que en todas las entrevistas posteriores a las elecciones, como la tan cuestionada y satanizada entrevista del Sup en Televisa, es el reconocimiento de que el ganador de las elecciones fue AMLO y que hubo fraude en su contra. Incluso en un comunicado que de acuerdo al propio editorialista Octavio Rodríguez Araujo (2006), el periódico La Jornada se negó a publicar, en el que el vocero del EZLN reconoció haberse equivocado respecto a AMLO5.

Sin embargo el daño estaba hecho, el PRD en lugar de hacer un balance autocrítico encontró en la figura de Marcos y el EZLN, el chivo expiatorio perfecto para responsabilizarlos de haber ayudado a la derecha a llegar al poder. Confiados en las encuestas no fueron capaces de disponer representantes en todas las casillas, lo que a decir del propio AMLO facilitó el fraude mediante la alteración de actas electorales.

Otro hecho que se olvida con frecuencia es que el vocero zapatista cuando se equivoca pasa mucho tiempo en silencio como una manera de asumir sus equívocos (conducta que no vemos en otros sectores políticos). Una vez concluidas las movilizaciones por el fraude y después de la declaración de AMLO como presidente legítimo, La Otra Campaña continuó su recorrido por el norte del país, para finalmente retornar a las comunidades zapatistas (continuando con la defensa y fortalecimiento de su autonomía en los 39 Municipios Autónomos agrupados en 5 Caracoles en sus Juntas de Buen Gobierno), al mismo tiempo que convocó a encuentros internacionales en su territorio.

En el ámbito internacional la irrupción de los llamados gobiernos progresistas en América Latina en ese momento, parecían dar la razón a los partidarios de AMLO en contraste, el zapatismo aparecía como un movimiento sectario e intransigente.

Para no volver a ser acusados de interferir en las elecciones de 2012 los zapatistas se mantuvieron en silencio durante todo el proceso electoral y prácticamente habían desparecido de la memoria de buena parte de la sociedad mexicana. Incluso el excomisionado para la paz en Chiapas, Luis H Álvarez (2013) en un libro que presentó en los Pinos durante los últimos días del sexenio de Calderón, afirmó que Marcos había muerto de cáncer.

El lugar del neozapatismo fue ocupado por movimientos como el que encabezó Javier Sicilia, Paz con Justicia y Dignidad integrado por algunas de las víctimas de la guerra contra el narcotráfico emprendida por el expresidente Calderón. La llamada primavera mexicana se denominó #yosoy132, que de manera efímera pero espectacular logró articular el descontento en torno a la candidatura de EPN a la presidencia, incluso en su toma de protesta en que hubo varios heridos, detenidos e incluso un muerto.

Las autodefensas y policías comunitarias (que llevaban tiempo operando en Guerrero) adquirieron visibilidad durante los primeros años del mandato de EPN hasta que las autoridades lograron infiltrar a las primeras, cooptar a sus dirigentes y encarcelar a los disidentes.

Tendrían que transcurrir dos años más del gobierno de EPN para que el estado mexicano enfrentara el desafío de un nuevo movimiento social que visibilizó el tema de la desaparición forzada en nuestro país más allá de las frontera como hacía mucho tiempo no ocurría.

 

LA NUEVA OFENSIVA ZAPATISTA

Después de la toma de protesta de EPN casi veinte años después de su aparición pública el zapatismo sorprendió al tomar cuatro cabeceras municipales ahora de manera pacífica e inició una renovada ofensiva mediática dirigida sobre todo a los jóvenes (los comunicados comenzaron a incluir alusiones a series y películas actuales, con ligas a vídeos en youtube, nuevos símbolos a viejos problemas), criticando el regreso del PRI al poder. La mayoría de los intelectuales afines a AMLO no perdieron la oportunidad para atacar esta reaparición, aunque otros si bien tampoco la celebraron, con sus alusiones al neozapatismo lograron reavivar el debate en la izquierda mexicana.

En 2013 mientras Siryza y Podemos levantaban grandes expectativas como nuevas fuerzas políticas en Grecia y España. El Movimiento Regeneración Nacional fundado por AMLO para defender la industria petrolera de la privatización se constituyó como partido político y se escindió del PRD argumentando el acercamiento de éste último con el gobierno, particularmente criticando la negociación del Pacto por México en el que los tres principales partidos, incluyendo la izquierda acordaron negociar el proyecto de las reformas estructurales para garantizar la gobernabilidad en el país. Curiosamente muchos de los argumentos de Morena para separarse del PRD, tachándola de izquierda institucional coincidían con las críticas que el zapatismo había hecho en el 2006. Pero esta vez ningún intelectual se atrevió a decir que con un nuevo partido se dividiría más el voto en la izquierda ni acusaron a AMLO de faccionalista.

2013 fue también un año muy provechoso para el Neozapatismo chiapaneco ya que su convocatoria a la escuela de formación política denominada “La libertad según los zapatistas” logró atraer a personas de los cinco continentes, jóvenes universitarios en su mayoría que, durante una semana mediante un aprendizaje vivencial, experimentaron como los zapatistas construyen la autonomía desde sus comunidades. La llamada “escuelita zapatista”. Con esta acción comunitaria el neozapatismo se reposicionó a nivel internacional.

El asesinato de cuatro personas y la desaparición forzada de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014 tuvo para la izquierda un efecto similar al de Atenco en mayo de 2006. Evidenció el involucramiento de la clase política, con el crimen organizado la corrupción y las prácticas clientelares de los gobernantes, el escándalo alcanzó también al recientemente fundado partido de AMLO.

La movilización nacional e internacional por la presentación con vida de los normalistas de Ayotzinapa no pudo ser capitalizada por Morena. Los padres de los desaparecidos se han acercado al neozapatismo y fue otro asesinato, el del maestro de la escuelita indígena Galeano, en el Caracol de La Realidad, lo que precipitaría la reaparición del principal vocero del EZLN que asumió el nombre del “votan”(maestro-guardian) asesinado. Durante el homenaje a su compañero y en una conferencia de prensa posterior el ahora sub Galeano, terminó por romper con la poca prensa comercial6 que cubría el movimiento.

 

UNA MUJER INDÍGENA CANDIDATA INDEPENDIENTE A LA PRESIDENCIA

La reacción inicial de condena a la propuesta del EZLN para que el Congreso Nacional Indígena consulte y nombre a una candidata que contienda a la presidencia en 2018, ha adquirido matices por parte de sus principales detractores, inicialmente AMLO en su cuenta de tuiter pasó de la condena a darle la bienvenida y posteriormente a no hacer referencia al asunto. La polémica se vio interrumpida por la coyuntura que abrió el llamado gasolinazo de enero y la llegada al poder de Donald Trump en EUA. Algunos intelectuales y periodistas afines al candidato parecen no haberse enterado del viraje de su candidato y han avivado la vieja disputa de 2006.

La polémica ha continuado en medios escritos a los que la opinión pública ubica como de izquierda, pero también en medios universitarios, en espacios académicos de discusión y desde luego en las redes sociales7.

Durante sus 23 años de existencia el neozapatismo no ha dejado de sorprender a propios y extraños. Su reciente propuesta puede ser vista como la más arriesgada desde que se levantaron en armas en aquel lejano primero de enero de 1994 pero también como una continuación lógica de un proceso de lucha que con base en análisis o lectura de los signos del tiempo (como le llamaron al principio), responden de manera política y creativa a los desafíos que se le presentan8.

Ante la crisis civilizatoria originada por el capitalismo ecocida, etnocida y depredador. Con el reflujo de los llamados gobiernos progresistas en América Latina, el advenimiento del neofascismo en varios países del primer mundo de los cuales Trump, no es sólo más que la punta de lanza. Con la amenaza del retorno de la derecha al poder en nuestro país para consolidar un bipartidismo neoliberal y la incapacidad de la izquierda institucional para responder a los problemas estructurales e inmediatos del país. Una candidatura indígena aparece en primer momento como un obstáculo a la unidad de las izquierdas en torno al candidato puntero en las encuestas. Nada más falso.

Otro mito que es necesario debatir es el de la fragmentación y atomización del voto de izquierda. Una verdad sin sustento. Históricamente en este país pero sobre todo en 1988 en que se cayó el sistema y en 2006 en que se destruyeron las boletas electorales, el problema del poder no han sido los votos ni las urnas. Lo determinante ha sido el fraude electoral. Si la mafia que le robó la presidencia a AMLO (o al menos un sector muy importante), ahora lo apoya, cuál es el problema con que exista por primera vez en la historia electoral una candidata indígena.

El problema es la actitud paranoica de algunos destacados militantes de Morena que se preparan todo el tiempo para perder, que le reprochan a los movimientos sociales su apoyo pero cuyo líder invariablemente termina tejiendo alianzas con la clase política que les fabrica complots.

La deuda que la nación mexicana tiene con los pueblos indígenas (14 de ellos en peligro de extinción) debiera ser razón suficiente para justificar su existencia. Sin embargo no lo es, quizás debido al colonialismo interno, al racismo, a la cultura patriarcal, al faccionalismo o lo que he denominado en esta ponencia la antropofagia de la izquierda mexicana.

En el último cuarto del siglo anterior una mujer fue dos veces candidata a la presidencia por un partido troskista Rosario Ibarra de Piedra, no se le satanizó en 1988 por no sumarse al FDN que postuló al ingeniero Cárdenas. Tampoco se le culpó del fraude ni de dividir a la izquierda o de favorecer con su candidatura, al partido de estado que llevaba más tiempo en el poder. Pareciera entonces que el problema reside en su pertenencia a un grupo étnico.

La convergencia de la izquierda mexicana no sólo es posible y deseable sino necesaria ante los retos actuales. Sin embargo una alianza entre Morena y la candidata indígena independiente del Congreso Nacional Indígena y el EZLN, si ocurre, deberá ser parte del reconocimiento mutuo y no de la sumisión, la subordinación o la rendición de principios por el pragmatismo y el utilitarismo que tantas veces ha ocurrido en nuestra historia en detrimento de los movimientos indígenas que luchan.

 

BIBLIOGRAFIA

Álvarez, L. (2013). Corazón indígena: Lucha y esperanza de los pueblos originarios de México. México: FCE

CEPAL (2014). Los pueblos indígenas en América Latina y retos pendientes para la garantía de sus derechos.

De Vos, J.(2002).Una tierra para sembrar sueños. Historia reciente de la Selva Lacandona 1950-2000. México: FCE/CIESAS

EZLN (1994).EZLN DOCUMENTOS Y COMUNICADOS. México: ERA

EZLN (1995).EZLN DOCUMENTOS Y COMUNICADOS 2. México: ERA

Hiroshi Takahashi(2017) Así conoció Andrés Manuel al mutimillonario que lo respalda Revista FORBES México febrero 2017 Recuperado de http://www.forbes.com.mx/así-conoció-andres-manuel-al-multimillonario-que-lo-respalda/#gs.gc.M0zNy08

INEGI(2015).Datos de la Encuesta Intercensal.

León, P. M. & Mayer, A. (2010) Los indígenas en la independencia y en la revolución mexicana. México: UNAM/INAH.

Morales, J (2005). Entre ásperos caminos llanos. La diócesis de San Cristóbal de las Casas 1950-1995.México: Juan Pablos/UNICACH/Universidad Intercultural de Chiapas/COCyTECH.

Montemayor,C.(2000). Los pueblos indios de México hoy. México: Planeta.

Navarrete F. (2016). México racista. Una denuncia. México: Grijalbo.

Pérez, I.(2002). Espíritus de Vida y Muerte: los Miskitu hondureños en época de guerra. Honduras: Guaymuras.

1 Ello a pesar del racismo que impera en México y que permea incluso en funcionarios que están al frente de las principales instituciones del país como el actual consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello quien además es profesor investigador de derecho constitucional en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, quien se burló de la forma de hablar de una persona identificada como jefe de la nación chichimeca de Guanajuato. Situación analizada por el historiador Federico Navarrete (2016) que demuestra con datos duros y ejemplos paradigmáticos la persistencia de esta conducta en nuestra sociedad.

2 A 150 años de la publicación del Capital de Marx y a 100 años de la revolución de octubre protagonizada por los bolcheviques es necesario hacer un balance particular en cada geografía y contexto específico para desmitificar las afirmaciones que ubican a los actores de izquierda e indígenas, luchando siempre en el mismo bando. Un ejemplo es el de los miskitu de la costa atlántica nicaragüense que lucharon del lado de los contras hasta que obtuvieron el reconocimiento de la revolución sandinista para respetar su autonomía territorial y formas de autogobierno, con todas sus implicaciones.

3 Marx valoraba como poco probable una revolución socialista en nuestro continente por el modo de producción que prevalecía en la mayoría de nuestras naciones con población campesina, en las que aún no se habían desarrollado el proletariado, la clase social destinada a realizarla.

4 Que habían logrado detener la construcción de un nuevo aeropuerto en sus terrenos ejidales durante el sexenio de Vicente Fox y que el gobierno de EPN ha resucitado el proyecto.

5 Sus críticas en todo caso se basaron en las alianzas que el candidato había realizado con algunos sectores empresariales y en los estudios demoscópicos. Mientras duraron las movilizaciones en contra del fraude La Otra Campaña se mantuvo en silencio y a la expectativa para no interferir en las acciones de la resistencia civil y pacífica encabezada por AMLO.

6 En Agosto de 2014 después de un largo análisis sobre lo que representan los medios de comunicación actuales, haciendo alusión a las revelaciones de Julian Assange, Chelsa Menning y Edward Snowden, el sub Galeano convocó a la conformación de una prensa de los movimientos sociales sin fines de lucro. Con dicha estrategia de comunicación parece haber iniciado una nueva etapa que ahora se dirige a los medios libres, independientes o como se llamen y a los comunicadores zapatistas denominados “los tercios compas”.

7 En los que el racismo y los calificativos como “la candigata del EZLN” no llamarían la atención si no aparecieran como comentarios en las páginas de Proceso y La Jornada.

8 Las conclusiones del Seminario el Pensamiento Crítico frente a la hidra capitalista al que convocaron en 2015 advertían la llegada de una tormenta sin precedentes, no sólo a nivel nacional sino global. Vista de esta manera la propuesta no parece una ocurrencia sino una acción planeada como el alzamiento en armas, años atrás.