Francisca Rodríguez López PDF Imprimir E-mail

FORO ANUAL DEL SEMINARIO INSTITUCIONAL
DEL PROGRAMA UNIVERSITARIO DE ESTUDIOS
DE GENERO, ALTERIDADES, MEMORIA Y EXCLUSIONES

“La Defensa de los Derechos de las Mujeres”

Francisca Rodríguez López

“...Las mujeres no somos tomadas en cuenta, nos dicen que no valemos,
que solo servimos para barrer la casa y cuidar a los chamacos, que no tenemos derechos...”

Antes que nada, quiero agradecer la oportunidad que me han brindado para poder compartir con todos ustedes, mi experiencia en la Defensa de los Derechos Humanos, principalmente el de las mujeres indígenas de la Zona Norte del Estado de Chiapas. Tratare de abarcar los siguientes puntos:

ORGANIZACIÓN COMUNITARIA (USOS Y COSTUMBRE)

Los pueblos indígenas se han mantenido organizados desde la “colonización”, demostrando así, su derecho a la posesión de su territorio (que no se les reconoce pero que se organizan y luchan para hacerlo respetar), han sabido conservar sus instituciones (la justicia: niveles de autoridades tradicionales; la salud: medicina tradicional, rituales sagrados; la educación: dentro de las familias, para la conservación de la cultura principalmente). Esto no hubiera sido posible sin la participación de la mujer.

La mujer indígena es la principal educadora de la familia, trabaja igual que los hombres y cuida del hogar, si no tiene algún cargo, permanece mas tiempo en la casa, es fuente principal de conservación de la nuestra cultura. Para dar a conocer y respetar los derechos de las mujeres indígenas, las mujeres se organizan en grupos de trabajos colectivos como son: panadería, artesanías, crianza de animales (pollo, puerco, borrego). Esto sirve de base para que las mujeres en sus tiempos libres, aprendan a conocer sus derechos y discutan los problemas que enfrenta la comunidad y juntas tratar de buscar una solución, sin dejar de tomar en cuenta a los hombres.

Dentro de la organización comunitaria de los pueblos indígenas, los usos y costumbres se han mantenido vigente y nos obliga a respetarlos, aunque algunos dañan nuestro derecho como mujeres. Por ejemplo: no podemos estudiar un nivel mas alto porque somos mal vistas en el pueblo (somos locas, solo buscamos hombres); es difícil acceder a un cargo de autoridad en la comunidad (no sabemos como saben los hombres, no pueden viajar) no podemos escoger libremente a nuestra pareja (nos venden desde niñas o solo podemos casarnos con los hombres de nuestra misma comunidad).

La costumbre es una practica social reiterada, uniforme de un grupo social. Usualmente las leyes son codificadas de manera que concuerden con las costumbres de la sociedad que la rigen. Por eso, la ley puede constituir una fuente de derecho como el derecho consuetudinaria.

También su modo habitual de proceder o conducir de la costumbre, es lo que se hace con mas frecuencia. A diferencia del hábito, la costumbre no solo abarca a una persona sino también a un pueblo o a una nación. La costumbre, se refiere a las practicas mas generales admitidas por un grupo social y que se remiten  a la tradición. A falta de derecho, la costumbre puede tomar fuerza de ley: se habla entonces de “Derecho Consuetudinario” que son las maneras de actuar y distintos comportamientos que comparte el conjunto de miembros de una sociedad. Esto incluye la tradición, que son acontecimientos  transmitidos oralmente de generación en generación.

Lo que estamos buscando como mujeres indígenas de diferentes comunidades, es luchar contra el neoliberalismo  y el capitalismo, por que nos esta perjudicando con su guerra de baja intensidad para obligarnos a cambiar y hacer que perdamos nuestras costumbres y tradiciones, como mujeres sufrimos bastante, nos hemos dado cuenta por medio de otras experiencias, que cuando una mujer trabaja en una empresa, maquila o algún otros trabajo o puesto,  la acosan constante mente y a veces puede llegar hasta la violación, es victima de represión si denuncia los delitos que le comenten. Por eso ahora estamos levantando la voz, no nos podemos callar, debemos seguir luchando para que  nos respete como mujeres indígenas y no indígenas. Vemos que en las diferentes comunidades tiene sus usos y costumbres, pero es muy difícil, porque afecta a las mujeres indígenas ya que es muy claro que no son respetadas,  las  humillan, las explotan y les niegan la libertad de decidir. En muchas comunidades los hombres dicen que la mujer no tiene valor y que no puede hacer las cosas, esto  nos hace pensar, ya que en muchas comunidades, las mujeres son las que trabajan en las labores del campo, hacen de comer para toda la familia, lavan la ropa, cuidan a toda la familia, mientras que el hombre abandona su familia por varios días para irse a la ciudad o a otros lugares. Esta costumbre no es buena y se debe cambiar, la mujer es la que se encarga de todo y merece su lugar, ser respetada y valorada.

Todas las comunidades tienen diferentes costumbres y tradiciones, porque sabemos hay poblaciones  indígenas CHOLES, TSELTALES, TZOTZILES, TOJOLABALES, MAMES, ZOQUES, etc. Pero se repite las mismas violaciones a los derechos de las mujeres. Vemos que en todas las comunidades hay una falta de respeto para las mujeres y no son tomadas en cuenta, nos humillan “que no valemos para nada”, pero en diferentes leyes tanto nacionales como internacionales dice que mujeres y hombres somos iguales. Hace falta una verdadera lucha  que consiéntase en el respeto asía las mujeres, leyes que sancione severamente los delitos cometidos contra las mujeres, que en las comunidades se reconozca verdaderamente los derechos de las mujeres y se cambien los usos y costumbres que dañan a la mujer indígenas y no indígena. 

Ahora como mujeres indígenas estamos luchando para que nos respeten, para que reconozcan nuestra libertad y que realmente se respete la igualdad, que no nos critiquen cuando hacemos algún trabajo o un cargo con eso de que “NO DEBE ESTAR AHÍ PORQUE ESO ES SOLO PARA LOS HOMBRES”, que nos  vendan a las mujeres porque no somos objetos ni animales, con eso de que “TE VAZ CON EL PORQUE TIENE DIENERO Y YA ESTA LISTO TODO”, que nos den la libertad para estudiar en donde mas nos convenga, que nuestra palabras sean valoradas de la misma manera que la de los hombres, que también tengamos libertad de salir en paseo, también  la libertad de decidir cuantos hijos queremos tener, usar métodos anticonceptivos, que no siga el castigo físico, maltratos y no hacernos que trabajemos mas que los hombres en el campo, el derecho a ser atendida por las parteras, también es necesario que se respete a las viudas que no les quiten el derecho a la tierra y que se le respete su decisión si quiere volver a casarse,  que se le respete el derecho de las mujeres con quién quiera casarse.

En las comunidades existe también el maltrato a las mujeres  y a los hijos, por culpa del alcoholismo, la migración, la drogadicción, los engaños y no quieren que las mujeres aprendan sus derechos por eso son marginadas por sus propios esposos, hermanos y padres. El machismo es principal causa de la violencia intrafamiliar. Miembros de la familia u otras personas a veces se meten o intentan convencer a los padres  para no dejar estudiar a sus hijas, y cuando salimos las mujeres de nuestra comunidad  comienzan a inventar chismes y hablando mal de  nosotras, pero nosotras estamos luchando para superarnos y exigir nuestros derechos a ser respetadas. Cuando una mujer  sale de su comunidad le dice que “ESTA BUSCANDO HOMBRE”. Pero cuando los hombres salen de la comunidad  ¿qué se les dice? Muchos hombres regresan borrachos o abandonan sus esposas para buscar otras parejas, pero ¿qué se les dice?

Muchas mujeres que salen de sus comunidades por estudiar, trabajar o hacer otras cosas, son engañadas y  abandonadas con sus hijos, es decir, que los hombres se aprovechan  de las mujeres les dejan hijos y se van y buscan otra, pero nosotras como mujeres ¿qué estamos haciendo, para ser respetadas?. Es importante difundir las informaciones de los derechos de las mujeres a todas las comunidades, escuelas, centro de trabajo u otros lugares, para que se conozcan los derechos y se exija su respeto. No caer en el engaño.

En las comunidades indígenas junto con los autoridades, se debe de  buscar espacios de hombres que trabajen con otros hombres, para integrar una agenda de todas y todos, para la difusión de los derechos y la obligación de respetarnos. Debiendo  tomar acuerdos con ellos y vigilar dichos acuerdos para que se cumplan.

 Es decir que los usos y costumbres son buenos a nivel organizativos, que cada comunidad como se organiza, como se pone de acuerdo para tomar alguna decisión, como lucha una comunidad, como resiste una comunidad, como se distribuye en la comunidad las cosas. Pero hay muchas comunidades que no continúan con el respeto a sus usos y costumbres, porque vemos que hay gente que llega a imponer las cosas,  eso lo que en muchas comunidades no se quiere que pase esto, por lo que se tiene que exponer, tomar acuerdos junto con las comunidades, de acuerdo a la forma en que se organiza y no imponer las cosas.

Estamos luchando para que haya igualdad entre hombres y mujeres  y exigimos el respeto de los derechos humanos en todos los niveles, dentro y fuera de la comunidad, para que también los autoridades sepan que tienen que reconocer que también nosotras las mujeres  tenemos derechos y debemos de ser escuchadas y respetadas.

Lo que tenemos que hacer nosotras como mujeres indígenas y no indígenas es unir nuestras fuerzas, conocimientos y juntarnos con los otras organizaciones, decir que derechos tenemos, cuales queremos y cuales nos afectan, para así hacerlos respetar.

Como mujeres  indígenas y no indígenas, soñamos que es posible construir una paz, una paz que debe de comenzar desde nosotras mismas y en nuestra familia. Una paz que reconozca a la otra y al otro, una paz que comience desde abajo tomando en cuenta las diferencias. Creemos también como mujeres indígenas de diferentes comunidades encontrar en esto una solución  a los conflictos, para que halla  igualdad de tod@s  y una democracia, justicia y libertad y que sea respetada las mujeres porque ya no queremos mas violencia.

Para que haya una buena vida en las comunidades u otros sectores, ya no queremos mas violencia, explotación y desigualdad, queremos que la palabra de las mujeres sean tomadas en cuenta. Lo que estamos luchando es que las comunidades cambien algunos usos y costumbres  que afectan a las mujeres, principalmente que las mujeres sean tomadas en cuenta en todo los ámbitos de beneficio a su familia, comunidad o nación. También las mujeres podemos ser autoridad de nuestra comunidad, porque a nosotras también tenemos valor de decir lo que pensamos y como queremos que se viva en nuestra comunidad. Se deben de tomar en cuenta las propuesta de solución de los problemas que cada día viene surgiendo en nuestra comunidad, principalmente a las violaciones a nuestros derechos.

No queremos que solo estén los hombres en este proceso, si no también  que  participen las mujeres. Si no hay mujeres, dejamos que los hombres hagan lo que nosotras como mujeres tenemos que hacer,  la palabra a si no vale, eso no queremos, por que también las mujeres tiene sus propios  palabras y podemos  ser ejidatarias o comuneras, debemos de exigir que igual se haga el trabajo.

Ahora muchas comunidades poco a poco van participando, hombres y mujeres también, para conocer nuestros derechos y respetarnos, para entender que costumbre es mala y cual es bueno, intercambiando experiencias entre todos y todas los participantes.

DERECHO A LA TIERRA (MUJER Y FAMILIA)

Somos pocas las mujeres indígenas que tenemos derecho a un pedazo de tierra, en muchas comunidades solo los hombres tienen ese derecho. Las mujeres solo sirven para cuidar el hogar, no asisten a las asambleas donde se discute los procesos organizativos de la comunidad. Además cuando el esposo fallece, los derechos le queda al primer hijo de la familia y, no se toma en cuenta a la mujer.

La mujeres tenemos derecho a ser titulares de un pedazo de tierra igual que los hombres, la lucha zapatista nos ha enseñado mucho a organizarnos mejor  y reconocer nuestros derechos como mujeres. Es un proceso largo, es difícil cambiar los usos y costumbres que nos afectan, pero se camina para que un día nuestros derechos sean plenamente reconocidos y sin ninguna discriminación.

Para la mujer indígena, la familia debería ser el titular de los derechos de la tierra, siendo que es el lugar donde vivirán toda su vida y donde desarrollaran y conservaran su cultura. Es la fuente de vida, porque sin ella estaríamos muertos. La familia cuida en todo momento del territorio, así como lo hace la comunidad en general. La tierra tiene una gran importancia en nuestro origen porque sin ella no podríamos formar nuestra comunidad.

La unidad en las comunidades indígenas ha llevado a mantener su cultura y su territorio que ocupa. De esta manera ha logrado sobrevivir a las políticas neoliberales y de exterminio que se han implementado en la actualidad. La lucha por la conservación de la naturaleza y de su territorio es una lucha que hoy por hoy enfrentan los pueblos principalmente indígenas, para defender su territorio.

Aunque nuestras costumbres es cuidar la tierra como familia, la tierra es de todos, la tierra es nuestra madre y debemos de respetarlo, aunque actualmente, las políticas gubernamentales que han llegado a nuestras comunidades en ves de apoyar a la integración de la comunidad, se vive las divisiones en la que cada uno es dueño de un pedazo de tierra, que pensamos que no es malo, pero que realmente se lleven acabo respetando la vida de la comunidad de acuerdo a sus usos y costumbres.

Las leyes solo hablan haciendo referencia a los hombres y nunca especifican que también existimos las mujeres y que tenemos los mismos derechos. Nos queda un largo camino para hacer entender a las sociedades y los legisladores que aquí estamos y debemos ser respetadas.

POLÍTICAS PUBLICAS DEL ESTADO Y DIVISIÓN COMUNITARIA (PROCEDE, OPORTUNIDADES)

Muchas comunidades indígenas han denunciado las divisiones que enfrentan por la implementación de programas gubernamentales. La división de las comunidades se da, en el caso del PROCEDE, porque muchas familias han olvidado fácilmente la unidad que existe en los pueblos indígenas. En un pueblo indígena, todos tenemos el derecho de cuidar y conservar nuestro territorio, mientras que este programa, desintegra la vida comunitaria delimitando la superficie y esta a su vez, tiene el derecho de vender o rentar su tierra si así lo desea, con la larga de tiempo tendrá mas tierra el que tenga mas dinero.

Ahora con las reformas del artículo 27 Constitucional, los indígenas y campesinos ya pueden vender sus tierras, si son pequeños propietarios pueden hacer de sus tierras lo que mejor les convenga, hacerlas producir o venderlas al que de más. De esta manera entrarán al territorio indígena personas o empresas que afectaran gravemente a la vida comunitaria. Estos programas gubernamentales afectan gravemente las formas de uso de suelo que tradicionalmente se llevan a cabo, afecta también la organización social comunitaria y el acceso a los recursos naturales que ancestralmente se considera de uso común. Estos programas son contrarios a los derechos de los pueblos indígenas ya que están claramente enfocados en la privatización de la propiedad ejidal y comunal, que favorecen a los intereses económicos del sector empresarial nacional y extranjero.

En muchas comunidades sean presentado personal tanto de la Procuraduría Agraria como de la Secretaria de la Reforma Agraria, para tratar de convencer a los indígenas que le entren a estos programas, diciéndoles que con ello tendrás mas apoyos gubernamentales o que tendrán aseguradas sus parcelas en la que ellos son los únicos que deciden lo que quieran hacer con ellas.

La división comienza cuando algunos ejidatarios son convencidos  y deciden privatizar sus derechos, mientras que otros deciden seguir conservando su forma tradicional de acuerdo a sus usos y costumbres de tenencia de la tierra, quiero decir que luchan por conservar su territorio ancestral.

LA DEFENSA COMUNITARIA Y LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

Ante la represión, subordinación y dominación del sistema capitalista, los pueblos indígenas se han organizado para hacer valer sus derechos reconocidos principalmente en los Tratados y Convenios Internacionales. Los pueblos han decidido asumir su propia defensa y promover ellos mismos sus derechos para hacerlos respetar y que se reconozca. En la defensa comunitaria, no solo se defiende ante violaciones de autoridades oficiales, sino también, ante las autoridades de la propia comunidad, mediando u orientando para resolver un problema.

Muchas comunidades han nombrado sus propias defensoras o defensores para vigilar que los derechos humanos sean respetos, de no ser así, se tramitan denuncias o quejas  ante las autoridades correspondientes, sin pasar por alto la investigación o solución que las propias autoridades de la comunidad puedan darle al caso, ya que las denuncias o quejas que se presentan, son muy tardadas y casi nunca se llega a una solución para la comunidad o persona.

Hace falta recorrer muchos caminos, para que los derechos de los pueblos indígenas sean verdaderamente reconocidos y que se respete su territorio que ocupa, las mujeres seguimos siendo discriminadas en todos los sectores, la concientización del respeto a nuestros derechos no es fácil y queremos caminar juntos y juntas para que un día vivamos con el derecho a la paz.

Vemos que en nuestras comunidades hace falta una verdadera educación para conocer verdaderamente nuestros derechos, el nivel de estudio bajo y la marginación en la que se encuentran los pueblos indígenas, hace que fácilmente sean violados sus derechos.

Las instituciones educativas tienen el derecho y la responsabilidad de crear programas y sistemas de educación que verdaderamente cumpla con las grandes necesidades de las comunidades, no vasta solamente con hacer estudios, bonitas investigaciones con sus pies de pagina, si no se cumple con lo que realmente necesita el pueblo. Si hay una investigación debe haber un beneficio para la comunidad.

LOS SISTEMAS JURÍDICOS Y LA DISCRIMINACIÓN DE LAS MUJERES

En ámbito de la justicia es donde nosotros las mujeres, somos mas marginadas y discriminadas, los tratos son iguales a la de los hombres y no se respeta nuestros derechos a ser tratadas como mujeres. Cuando somos detenidas somos acosadas y si tenemos suerte no somos violadas. Los policías son entrenados para reprimirnos y explotarnos.

Las leyes no reconocen plenamente nuestros derechos como mujeres y menos como indígenas. Por eso en nuestras comunidades se trata de dar a conocer los derechos de las mujeres y poner los en practica, haciendo que nos lo respeten, queremos construir en la vida diaria de cada una de nosotras nuestros derechos como mujeres.

Dentro de los sistemas jurídicos debe de haber mecanismos que garantice el ejercicio de nuestros derechos, para poder tener una verdadera igualdad de género, clase y etnia. Las mujeres debemos de participar en la elaboración de las leyes para que sea tomada encuentra nuestra palabra y nuestra visión, para garantizar el ejercicio pleno de todos nuestros derechos. Como mujeres tenemos derechos y necesidades especiales y se debe de reconocer.

Para que nosotras las mujeres indígenas tengamos una vida digna, es urgente que se reconozcan, practiquen, respeten y defiendan nuestros derechos, loe derechos ya están reconocidos queremos que se respeten y que se  hagan realidad. El sistema de derecho ha sido creado para proteger a la clase alta y la propiedad privada, o lo que es para proteger a los ricos, los pueblos indígenas y las  mujeres indígenas, son los que sufren constantemente enfrentando día a día a un sistema de justicia que no les reconoce sus derechos, pero que ellos mismos luchan por que se  reconozca y porque se respete.

Es importante crear un nuevo marco de derecho que esta nueva sociedad  grita sea cambiada  y sin desigualdad de ninguna clase, adecuando sus instituciones y procedimientos, reconociendo cabalmente el sistema  jurídico indígena y su autonomía y no solamente el sistema oficial.

Estoy aquí para compartir con ustedes mi experiencia y lo que pasa en mi comunidad y en otras comunidades, para que juntos podamos construir un mundo donde quepamos todos y no solo los poderosos.

Muchas gracias.

 

Ciudad Universitaria, Instituto de Investigaciones Económicas.
México Distrito Federal.
Septiembre de 2006.