Dulce Karol PDF Imprimir E-mail

¿Qué entendemos por Educación Inter y multicultural?
M. C. DULCE KAROL RAMÍREZ LÓPEZ

Para hablar de los conceptos de multiculturalidad e interculturalidad en relación con una sociedad basta por contemplar y reflexionar sobre el fenómeno cultural en general para que éstos salten a la vista, allá donde se concentre la reflexión o el estudio. Estos dos términos nos pueden sintetizar la realidad cultural de cualquier sociedad ya que ninguna se ha mantenido al margen de los contactos.
La multiculturalidad, se entiende como la coexistencia de dos o varias culturas en un mismo espacio con o sin contacto entre sí (aunque el contacto, como es natural, siempre se produce);y por otro lado, la interculturalidad no sólo se refiere al diálogo que se establece entre las culturas que nacen de ese mestizaje que, si bien conservan reminiscencias de las culturas madres, acaban adquiriendo carácter propio, un carácter independiente.
El tema de la cultura aparece en el campo de la educación por primera vez a principios del siglo XX en los Estados Unidos, a raíz del problema que implicaba educar técnica y vocacionalmente a un flujo continuo de inmigrantes de todas las regiones de Europa. Es así como  la educación y la cultura se relacionan desde un principio con la interculturalidad. La cuestión era cómo educar al otro.

Derivadas del problema que significa educar a quien proviene de una cultura distinta, o a quien vive en condiciones sociales, económicas, físicas o mentales diferentes, se han sucedido muchos otros cuestionamientos cuya respuesta ha abierto un espacio para la investigación educativa, dentro del cual se han trazado, a su vez, múltiples caminos para entender la educación intercultural y ejercerla de manera efectiva. Por un lado se inaugura el campo de la educación comparada, que apunta a aprender sobre las distintas formas de ejercer la educación y organizar los sistemas educativos en otras culturas. La investigación en este campo ha enriquecido los programas académicos y las estrategias pedagógicas para educar estudiantes provenientes de otros mundos sociales; e incluso ha servido para mejorar los propios sistemas de enseñanza incorporando innovaciones generadas en otros países.
El estudio de la cultura como una dimensión de lo real que afecta el sentido de la acción pedagógica, conduce a la construcción de cuerpos de conocimiento en torno a la cultura escolar, la cultura académica, la cultura institucional de las organizaciones educativas, que permiten entender cómo la dimensión cultural incide en el fenómeno educativo. ¿Cuál es el sentido de la educación intercultural?
Uno de los ámbitos más importantes de reflexión teórica derivados del tema de la interculturalidad en la educación se despliega ante a la pregunta  ¿para qué educar al otro? Tradicionalmente la educación ha cumplido la función social de formar a las nuevas generaciones para que puedan participar en y de la cultura de una comunidad dada. De acuerdo con esta postura, el sentido de la educación se orienta hacia la reproducción cultural.

Educar al otro se justificaría como medio para integrarlo a la corriente principal de la cultura en una sociedad determinada. Desde esta perspectiva, la educación intercultural estaría cumpliendo una función de control social, en tanto que se orienta a normalizar el proceso de integración de los “otros” (los diferentes, las minorías étnicas, etc.) a la sociedad, a fin de evitar tensión, conflicto o disfuncionalidad social.

Sin embargo, desde otra mirada, la educación se percibe como un medio para la liberación de la conciencia, la cual orientaría la acción hacia el cambio social. En esta lógica, el sentido de la educación intercultural sería liberar al sujeto de su otredad y, en ese instante, afirmar su identidad como ser humano —o alguna otra forma de identidad más particular, sea este género, etnia, grupo, familia-—. De acuerdo con esto, la función social que cumpliría la educación intercultural sería la de liberar al sujeto de sus limites culturales en acto de permitirle conocer su propia cultura a través del conocimiento del otro.
Desde que la pedagogía se planteó por vez primera el problema de educar al otro, la educación intercultural ha evolucionado en múltiples formas, entre ellas: la educación multicultural, la educación indígena e incluso, la educación especial. Todas estas formas se han debatido entre el sentido reproductor o transformador de la educación. La disyuntiva para la educación intercultural es si ésta debe integrar al otro a la cultura dominante o liberarlo como ser humano. Este dilema ético-político se resuelve naturalmente en la práctica.
Definida como movimiento pedagógico, la educación multicultural está asociada a diversas variables de índole social, cultural y política que afectan el funcionamiento de las escuelas y el proceso educativo, tales como: raza, etnia, género, clase social y lengua. Geneva Gay (1997), investigadora de la Universidad de Washington, caracteriza la educación multicultural como un movimiento reformador que enfatiza la revisión estructural y sustantiva de los componentes de la institución escolar a fin de que ésta refleje el pluralismo social, cultural, étnico, racial y lingüístico. En este sentido, los programas de educación multicultural tienden a ser prescriptivos en su contenido y transformadores en su concepción.
Al involucrar una multiplicidad de saberes teóricos, técnicos y prácticos, las reformas educativas efectuadas durante las últimas tres décadas han propiciado la formación de un campo de estudio interdisciplinario, a través del cual se han desarrollado cuatro tendencias básicas de investigación relacionada con la educación multicultural: desarrollo curricular y material didáctico; formación de personal docente:estudios sobre teoría y practicas educativas y, estudios sobre la relación pedagógica maestro-alumno.
En la interpretación de la multicultura, como identidades culturales que convergen en espacios simbólicos o materiales, algunos valores, representaciones, conocimientos, significados y prácticas de una identidad cultural pueden ser compartidos por otras identidades culturales. Puede decirse que en esa posibilidad de compartir sin perder la identidad radica la existencia cotidiana que es la base de la humanización del sujeto social y de la sustentabilidad, multiplicación y diversificación de lo cultural. (Outón, 1989). El estereotipo hegemónico de cultura ha hecho perder de vista la existencia cotidiana de multicultura (identidades culturales diversas convergiendo en espacios simbólicos o materiales) manifiesta en lo que Bourdieu (1977) llama campos o redes de intercambio de bienes materiales y simbólicos
De esta manera, en el momento histórico actual, el hecho de que la multicultura se haga presente en la agenda de las instituciones educativas mexicanas puede ser considerado como expresión de presiones provenientes tanto del mercado como del fortalecimiento de ciertas identidades culturales.
Aunque el tema de la multicultura no ha alcanzado la presencia suficiente en la agenda nacional de México, hoy cobra especial relevancia a partir de los movimientos de reivindicación de los derechos indígenas puestos de relieve con la guerra neo-zapatista en Chiapas. Estos movimientos llaman a los distintos sectores de la cultura y la producción a reconocer e incorporar a la vida nacional con plenitud de derechos a los grupos sociales que hasta ahora a la vez que invisibles son molestos para las agencias del poder organizadoras de la repartición de los bienes nacionales (CCRI-EZLN, 1994).

El enfoque multi e intercultural en la Educación Superior

La discusión de la multi e interculturalidad en educación ha estado presente fundamentalmente en la práctica de la educación indígena básica y en el indigenismo (Batalla, 1989) y prácticamente ausente en la discusión de la educación superior en México.
La multicultura en educación superior vista como condición humana básica, como convergencia y diálogo de identidades (interculturalidad), presenta problemas; mismos que son entendidos como de índole técnica, práctica y emancipatoria (Habermass, 1987). Entendida así, la educación superior o quienes se identifican y se preocupan a partir de la educación superior por las identidades culturales tienen que discutir o seguir discutiendo preguntas como:
¿cómo se eliminan de la educación superior las prácticas excluyentes y discriminatorias?
 ¿cómo se organiza el conocimiento para dar respuesta a las necesidades surgidas desde los mundos simbólico y práctico en las que se construyen y reconstruyen identidades?
¿cómo se construye el conocimiento para dar cuenta de la realidad percibida desde las distintas identidades culturales, y cuál es el impacto de esto dentro del currículum de la educación superior?
 ¿Cómo aplicar el conocimiento para construir las condiciones necesarias para el desarrollo y construcción de sujetos e identidades?
 ¿cómo socializar a los alumnos en los valores de la ciencia, el intelecto, la academia, las profesiones y al mismo tiempo ayudarles a percibir, reforzar o transformar sus propias identidades?
¿podremos hacer valer la multi e interculturalidad como principios de humanización?
Estas preguntas se proponen se lleven a la discusión académica, cuyas respuestas necesitan con urgencia la práctica de la educación superior, pueden contestarse en la práctica docente cotidiana en el aula, a través de la construcción de ambientes pedagógicos en los que puedan los estudiantes encontrar la diferencia y a través de ella sus identidades.
La educación superior multi e intercultural debe de insistir en la diversificación de las identidades a partir de cambios en los mundos simbólico y material, de participar en la construcción de los sujetos sociales, de quitar obstáculos impuestos para abrir acceso a los sujetos sociales que han sido excluidos de la educación en general y de la educación superior en particular, de humanizar la educación superior. Aunque importante, sólo partes de todo eso se pueden hacer desde el aula.

De esta manera en esta charla se prevé: Construir un espacio para la reflexión y análisis en torno al campo de la educación multi e intercultural en nuestra facultad.