Soberania alimentaria en Cuba PDF Imprimir E-mail
“AUTOGESTIÓN Y SOBERANÍA EN CUBA”

¿Por qué le llamamos “Autogestión y Soberanía en Cuba” a nuestro encuentro aca Agraria de la Habana Cuba y nuestra Universidad Autónoma de Chiapas?

Partimos del reconocimiento de que la soberanía implica ese autogobierno y esa toma de decisiones propias de parte de los centros educativos y de los pueblos. Si partimos de la soberanía como voluntad de todo un pueblo, Cuba es un país soberano. No sólo desde el punto de vista político, sino además económico, a partir de la autogestión que construye en los diferentes campos laborales, para resolve la necesidad de alimentar a toda su población además de la atención a los aspectos de salud y educativos en resistencia al capitalismo.

Cuba ha sido un país pionero, desde su Revolución de Independencia en 1897, desde su Revolución Socialista en 1959, desde el período especial al que dio lugar la caída del los países socialistas, en la defensa por mantener su Revolución Socialista, a pesar del histórico bloqueo económico que ha vivido por parte de Estados Unidos.

Cuba ha sido un país pionero, desde su Revolución de Independencia en 1897, desde su Revolución Socialista en 1959, desde el período especial al que dio lugar la caída del los países socialistas, en la defensa por mantener su Revolución Socialista, a pesar del histórico bloqueo económico que ha vivido por parte de Estados Unidos.

Cuba es y ha sido un pueblo soberano a lo largo de todo su proceso de transformación social, con mayor o menor dependencia, ha construido la autogestión pasando por una gran cantidad de carencias, pero manteniendo una política alimentaria y nacional, dirigida a mejorar las condiciones de vida de toda la población y no de élites cómo sucede en los países capitalistas.

Para esta reflexión, quiero hacer mención de 3 momentos en el proceso revolucionario socialista, desde mi primer encuentro en la isla, allá por los años de 1987, cuando reclamaba soberanía, desarrollando una producción agropecuaria que intensificaba la producción ganadera y de caña. La mayor parte de las producciones agropecuarias estaban centradas en dos figuras fundamentales:

Las UBPCs, unidades básicas de producción Cooperativa. Unidades básicas de producción.

    Las CPAs, Cooperativas de producción agropecuaria (monoproductivas, desarrollistas desde el punto de vista industrial.)

  1. Esta soberanía se sutentaba en la autogestión de cooperativas estatales, las primeras y de producción colectiva de campesinos individuales, las segundas.

Las CPAs a su vez tenían 3 posibilidades de desarrollo:

a) Las Cooperativas de Créditos y servicios, en donde campesinos individuales se asocian para obtener beneficios de uso de maquinaria, venta de la produzca.

b) Las Cooperativas de Producción Agropecuaria que colectivizan el uso de la tierra y a la vez producen diversos productos pecuarios y agrícolas, permitiendo la reproducción de la familia campesina

I. En esa época, aunque todo el pueblo producía para distribución equitativa de los productos de consumo tanto en el ámbito nacional, buscando la autogestión, existía una gran dependencia con respecto a la Unión Soviética. En contrapartida, el 97% de la población estaba alfabetizado. Para autoabastecerse, maquinaban lo necesario. A este èrçopdp se ñe ñña,çp esècoañ

Cuba pertenecía al Consejo de Ayuda Mutua Económica de los países socialistas y exportaba café, mientras que recibía cítricos, petróleo, maquinaria, asesoría técnica, carne y tubérculos, desarrollo tecnológico y científico.

En ese entonces, los cubanos se vanagloriaban de no depender del imperialismo norteamericano, hablaban del territorio libre de América, como de la libre representación de todo el pueblo ante la Asamblea Nacional, órgano máximo de expresión y decisión, centralizando su soberanía a la estructura piramidal de centralismo democrático, construida y sustentada por los cubanos dirigidos por el Partido Comunista.

La primera Cuba Socialista era soberana, autogestiva, pero mantenía del intercambio con los demás países del éste, Yugoslavia, Hungría, Polonia y por supuesto, la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas.

II. El segundo momento lo observé en 1992. Fue un período crítico en el cual llegó a tener fuertes carencias. La URSS había caído, Cuba se había percatado del gran respaldo de los demás países del bloqueo y de un desarrollismo basado en la mono-exportación de caña y derivados. Decidió entonces diversificar sus cultivos. Se percataron entonces de la necesidad de desarrollar el cooperativismo de productos varios, a nivel regional para autoabastecerse.

Se le llamó período especial, porque representó el regreso en situación extraordinaria a la falta de hidrocarburos, regresando a la tracción animal a través de la yunta y a pie, puesto que los tractores y maquinaria soviéticos se vieron en la necesidad de inventar grandes variedad de productos alternativos con tecnología apropiada para ahorrar combustible que carecían.

El pueblo tenía hambre, había apagones de luz que duraban hasta 6 y 8 horas. La gente hacía colas enormes para tomar un transporte (que allá le llaman guaguas), para adquirir los pocos alimentos que les llegaban por la libreta, en la que le anotaban a cada familia, los productos que eran proporcionados por el Estado para su reproducción y manutención. Se limtió el logro de que cada niño cubano hasta los 7 años, pudiera consumir un litro de leche, se intensificaba el grave problema de los “balseros”, cubanos que abandonaban la isla por cualquier medio. Bajo esas circunstancias, plantearon el reto de llevar a cabo un proceso electoral único por su modalidad.

Impulsaron un plebiscito nacional para nombrar a representantes ante la Asamblea Nacional, y ante el Consejo de Ministros, acudiendo a votar más del 87% de cubanos y cubanas con un 96% a favor de Fidel Castro a la Cabeza del Consejo de Ministros. La consigna entonces era votar por UNO, porque querían enviarle el mensaje al imperialismo, de la unidad que implicaba resistir ante el bloqueo. Tuvieron que resolver sus necesidades económicas, sociales, políticas y culturales, con sus propias fuerzas.

III. En esta última visita, nos pudimos percatar de los cambios sufridos para mejorar las condiciones de vida del campo y de la ciudad. Todavía con el bloqueo en ciernes, Cuba ha tenido que aceptar inversiones de países capitalistas como España, que encabeza la inversión en la empresa turística como Italia, en el ramo de las comunicaciones (ETECSA). Ahora con la hermana República de Venezuela, que con el Presidente Chávez a la cabeza, dirige una política soberana en Latinoamérica, conduciendo además el acceso a un producto enrarecido que producen: el petróleo.

Aún cuando tienen inversiones extranjeras, Cuba, mantiene su soberanía económica y política, porque siempre mantiene un mayor porcentaje de inversiones mayores al 51% de parte del Estado cubano. Se mantiene en el ejemplo de dignidad, pasando por una gran cantidad de sacrificios que aún así desarrollan al país como potencia mundial en educación, a partir del programa de universalización, -del que nos hablaron los Maestros Eduardo Cuesta Mazarredo y Clara María Trujillo, cuando vinieron a nuestra Facultad. Cuba es una potencia en el mejoramiento de las condiciones de salud, de producción agro-ecológica, de deporte, en desarrollo turístico, en donde su calidez de pueblo, constituye su mayor atracción.

Y no quiero decir con esto que en Cuba no hay contradicciones, ni problemas. A pesar de los balseros que abandonan al país, a pesar del necesario monopartidismo centralizado en el Partido Comunista, a pesar de la fuerte seguridad política y de la economía, sus ciudadanos mantienen el lema de “Patria o muerte, venceremos” y se entrenan para ello.

La hermana República de Cuba, sienta su fortaleza en las cooperativas que generan autogestión para alimentar a numerosos contingentes de población, para controlar las plagas de los cultivos en sus famosos CREEs o Centros de Reproducción de Entomófagos y Entomopatógenos. Con todas estas iniciativas, se resisten a someterse a las iniciativas imperialistas de George Bus, que ha pretendido invadir la isla en numerosas ocasiones.

En esta breve visita, nos pudimos percatar de que esa soberanía que construyen los cubanos, la edifican desde la base y la raíz de estructuras organizaciones estudiantiles universitarias (FEU), estudiantiles de niveles, de obreros, campesinos, de mujeres, ancianos, etc., participando en el autogobierno de sus instancias. Últimamente se ha creado el CINAR, Centro de Innovación Nacional de la Reestructuración”, en donde todo el pueblo inventa productos para satisfacer sus necesidades a pesar de sus carencias. Mediante este último proyecto, los cubanos inventan productos para sobrepasar la crisis, mantienen la dignidad y construyen su historia, avanzando en la soberanía alimentaria y nacional.

En nuestra visita a la ANAP, Asociación Nacional de Productores Pequeños, nos percatamos de los logros campesinos y de su organización en los ámbitos local y regional, e incluso internacional en su rechazo al ALCA.